A lo largo de la historia de los premios a la academia, aquellas cintas que son nominadas a Mejor Película Internacional rara vez logran romper esa barrera del lenguaje y la cultura hollywoodense para colarse entre las nominadas a Mejor Película. Este año dos de ellas obtuvieron ese logro, no solo representando a su país, sino que lograron contar una historia de forma universal para posicionarse entre lo más destacado del año. Y hace poco una de estas dos llegó a cines en Latinoamérica.
Sentimental Value (dirigida por
Joachim Trier) nos cuenta la historia de Nora (
Renate Reinsve), una actriz de teatro que, junto a su hermana, viven distanciadas de su padre Gustav (
Stellan Skarsgård), un director de cine reconocido. Gustav, en un intento desesperado por recuperar a sus hijas le propone a Nora que protagonice su nueva película, así como grabarla en su casa familiar. Esta idea moviliza a una familia que parecía ya estar quebrantada por el tiempo perdido y esa falta de figura paternal.
Las cintas que abordan temas cercanos a la industria del cine misma casi siempre muestran ese lado de la fama, los excesos o el arte de crear cine. Sin embargo Sentimental Value toma un rumbo completamente diferente. Aquí se dan el tiempo de explorar aquellos sentimientos de la gente que rodea al artista, en como muchas veces ese arte que busca unirlos los llega a separar aun más, y cómo la fama afecta a ese núcleo familiar. Y no, la cinta no romantiza ni tampoco sataniza ese tipo de relaciones quebrantadas, sino que busca ser fiel a los sentimientos, a los actos de sus personajes y a sus matices.
Es por ello que esta película se sostiene de dos bases: el guion y las actuaciones. En tanto a guion, esta película hace un uso muy interesante de sus diálogos, cada conversación, cada palabra es tan importante para el desarrollo de sus personajes y para comprender qué es lo que sucede en sus mundos. Y complementado a eso por supuesto se encuentran las gloriosas actuaciones de Stellan Skarsgård y Renate Reinsve. Ambos transmiten absolutamente todo con sus miradas, con sus conversariones. Nora y Gustav se sienten verdaderamente reales, y es lo que logra esa conexión entre el espectador y esta familia disfuncional.
Sentimental Value no es una película diseñada para impactos melodramáticos ni escenas desgarradoras, sino que busca el impacto desde los sentimientos más íntimos, las dinámicas familiares y cómo estas no sólo se encuentran en nichos específicos como el de la película, sino que llega a ser un tema universal del cual muchas personas se pueden identificar.
Si disfrutas de las películas que conmueven de una forma peculiar y desde la inteligencia emocional no te puedes perder Sentimental Value, la cual tiene 9 nominaciones al Oscar y ya la puedes ver en cines de todo México.
Nos vemos la próxima semana, pero no te preocupes que será
¡Sin Spoilers!
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