Las autoridades de Nepal iniciaron este sábado el entierro de los cadáveres que fueron recuperados del río Trishuli y que todavía no han podido ser identificados, debido al avanzado deterioro de los restos. La decisión responde también a motivos de salud pública, ya que las condiciones de los cuerpos impiden reconocerlos visualmente.
Pramod Pathak, subinspector de la Fuerza de Policía Armada en Kurintaar, confirmó a EFE que ya comenzó el proceso para dar disposición final a los cuerpos extraídos del río.
De acuerdo con información de la Oficina de Policía del Distrito de Chitwan, hasta este sábado habían sido sepultados 100 de los 269 cadáveres recuperados. Los restantes serán enterrados progresivamente, señalaron fuentes policiales.
Pathak explicó que tanto los cuerpos como los restos humanos encontrados en las márgenes del río y conservados en diferentes instalaciones sufrieron un deterioro considerable. Debido a ello, ya no es posible intentar identificarlos mediante una inspección visual.
La Policía determinó proceder con los entierros de las personas fallecidas que permanecen sin identificar y cuyos restos tampoco han sido reclamados. La medida se encuentra respaldada por la Directiva de Gestión de Cuerpos No Identificados y No Reclamados de 2026 y fue adoptada como una acción de emergencia para frenar la descomposición y asegurar que los restos reciban un tratamiento seguro, digno y conforme a la ley.
Los cuerpos serán enterrados con muestras de ADN y registros individuales
Antes de sepultar cada cadáver, las autoridades obtendrán una muestra de ADN. Además, la Policía conservará información detallada sobre cada cuerpo y le asignará un número único de identificación.
Los entierros se realizarán en una zona abierta ubicada en Devghat, en el centro del país.
Para facilitar una eventual identificación posterior, cada cuerpo contará con una placa de acero en la que estará grabado su número correspondiente. De esta manera, si en el futuro una prueba genética permite confirmar la identidad de alguno de los fallecidos, sus familiares podrán ubicar los restos y solicitar su exhumación, explicaron las autoridades policiales.
El procedimiento se lleva a cabo mientras continúan las labores para recuperar víctimas del río Trishuli, después de las inundaciones que arrasaron distintas zonas del norte de Nepal el miércoles. La tragedia suma 682 fallecidos entre Nepal y la región china del Tíbet, además de aproximadamente 3 mil personas cuyo paradero continúa sin conocerse.
Nepal cambia de postura y acepta ayuda internacional para operaciones especializadas
El gobierno nepalí también modificó su postura inicial respecto a la participación de equipos internacionales de búsqueda y rescate. Ahora permitirá que especialistas extranjeros ingresen para colaborar en trabajos específicos relacionados con rescates dentro de túneles, identificación forense y análisis de ADN.
El miércoles, las autoridades habían sostenido que los equipos nacionales contaban con los recursos suficientes para encargarse de las labores de rescate. Sin embargo, tres días después decidieron cambiar esa posición, luego de recibir solicitudes de gobiernos extranjeros cuyos ciudadanos se encuentran entre las personas desaparecidas.
El ministro de Exteriores, Sishir Khanal, explicó que la petición internacional estuvo relacionada precisamente con la presencia de ciudadanos extranjeros entre los desaparecidos.
"Recibimos una petición de la comunidad internacional para permitir al menos la entrada de equipos de búsqueda y rescate porque también hay ciudadanos de esos países desaparecidos en las inundaciones", afirmó.
Khanal precisó que la autorización no contempla una participación internacional generalizada, sino el ingreso de un grupo reducido de expertos para tareas concretas.
"Estamos permitiendo un número limitado de expertos en determinadas áreas", añadió.
Después de analizar la situación, el Centro Nacional de Gestión de Desastres recomendó la medida y un comité interministerial aprobó la incorporación de especialistas procedentes de India, China, Australia y Corea del Sur. Los profesionales cuentan con experiencia en rescates dentro de túneles, estudios de ADN y procedimientos forenses.
Uno de los puntos más complejos de la emergencia se encuentra en los proyectos hidroeléctricos afectados por las inundaciones. Según la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres, todavía no se conoce el paradero de 933 trabajadores y empleados vinculados con esas instalaciones.
En distintos complejos hidroeléctricos, la fuerza del agua y los deslizamientos de tierra destruyeron o bloquearon las vías de acceso. Además, varios túneles quedaron obstruidos por acumulaciones de lodo, piedras y fragmentos de las estructuras dañadas.
Ante la magnitud de esas operaciones, Nepal reconoce que no dispone de todo el equipo ni de la experiencia especializada que se requiere para afrontar algunas de las labores de rescate.
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