Columnas
Editorial: Denuncias contra Malova, la prueba de fuego de Quirino
Por: Redacción el 17 de julio de 2017
Editorial: Denuncias contra Malova, la prueba de fuego de Quirino
Dos factores parecieron influir en la salida coordinada de la Secretaría de Transparencia y Rendición de Cuentas y la Auditoría Superior del Estado en días pasados en donde, ¡por fin!, señalan con hechos las turbiedades de la última época de la administración de Mario López Valdez:

1) La revelación realizada por el diario Noroeste en el sentido del beneficio que otorgó el exsecretario de Salud, Ernesto Echeverría Aispuro, a las empresas que fundó propiedad de sus socios los Salido Artola, dueños del periódico El Debate, con contratos millonarios.

2) El escándalo mayúsculo (y que ya tocó al gobierno quirinista) de intentar modificar el artículo 37 de la Constitución local para que los diputados ya no voten ni discuten en el Pleno las cuentas públicas de las entidades.

Desde que arribaron al Tercer Piso hace más de 6 meses, los quirinistas han bombardeado a la sociedad sinaloense con la idea de que Malova dejó quebrado al Gobierno, de que hay profundas irregularidades en los manejos de los recursos públicos, pero solo se quedaban con la queja y el discurso. En enero la cuenta pública del primer semestre de 2016 fue rechazada por los diputados, aunque con el tiempo se envió la señal que serían más fuertes los pactos políticos en lo “oscurito” que la voluntad de aplicar la ley a quienes incurieron en actos de corrupción.

Hoy, 13 denuncias fueron presentadas a la Fiscalía a través de la ASE por posibles irregularidades en las áreas de Turismo, Salud y Educación, pero ello apenas es el comienzo de un largo demostrar de la actual administración, de los órganos de compentencia, que en verdad se tiene la voluntad de combatir las irregularidades y la corrupción que imperó en el sexenio malovista.

No es deseable descalificar a priori las denuncias interpuestas, pero existe el antecedente de que la vez pasada se presentaron más de 90 querellas ante la Procuraduría estatal que dirigía Marco Antonio Higuera Gómez, y hoy esos documentos quedaron en nada, simple hojarasca guardada en un archivero, y todo porque desde el mismo sistema se operó para que los expedientes sencillamente no prosperaran. La tristemente célebre “espada de la justicia” que Malova nunca desenvainó.

Quirino ahora tiene una oportunidad de generar un antecedente en la materia. Ya hemos visto que su visión como estratega en el área de seguridad simplemente no existe, Sinaloa sufre una de sus peores crisis de inseguridad y nadie demuestra capacidad de reacción, el estado se desangra ante la impasibilidad criminal de las autoridades.

Pero que Ordaz Coppel empiece por limpiar la casa mandaría una señal a los ciudadanos como nunca antes. Y ahora el gobernador está ante la prueba de fuego necesaria para establecer de una vez por todas el imperio de la ley; difícil tarea, cuando vemos a un Malova tratando de operar con desespero salir bien librado del “cochinero” que dejó en Sinaloa.

Ahora, el hecho de que el PRI y el PAS frenaran momentáneamente la reforma del 37 constitucional en materia de cuentas públicas, solo puede indicar tres cosas: 1) Que Quirino se haya dado cuenta del costo político, 2) Que los diputados presionaran a Quirino para no sacarla a vapor y 3) Ganar tiempo y simular legitimar la propuesta con “foros ciudadanos”.

La más deseable es dimensionar el costo político, y Quirino y toda la burocracia sinaloense deben dimensionar ese costo político si no cumplen con el combate a la corrupción. Que la sociedad se los reclame en las urnas.

*Editorial publicado en la edición número 23 del semanario Diario Adiscusión de la semana del 16 al 22 de julio.
 
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de DIARIO ADISCUSIÓN; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Columnas| Noticias relacionadas
11/09/2017 - 7:37 AM
El secuestro del PRI en Sinaloa