Columnas
Columna Institucional Sin Ambages Jueves 23
Por:
Redacción el
22 de julio de 2026
En Mazatlán se asoma una crisis
Mazatlán ha construido una imagen de puerto turístico seguro, de sol y playas, gastronomía y hospitalidad. Por eso, cuando un ataque armado irrumpe a plena luz del día en un restaurante tan emblemático y concurrido como El Habaleño, la noticia trasciende más allá del trágico saldo de víctimas —una mujer sin vida entre ellas—: envía un mensaje que difícilmente pasa inadvertido para quienes viven del turismo y para quienes piensan visitar el puerto. Lo preocupante es que el atentado no parece un hecho aislado. En las últimas semanas, la violencia ha mostrado un preocupante repunte en Mazatlán, alimentando la percepción de que el fenómeno que ha golpeado a otras regiones del estado comienza también a instalarse en el principal destino turístico de Sinaloa. Y cuando la inseguridad gana terreno, la confianza suele ser una de las primeras víctimas. No sería la primera vez que la violencia golpea al turismo, pero hoy el escenario es más delicado. Mientras Culiacán enfrenta desde hace casi dos años las consecuencias económicas y sociales de una crisis prolongada, Mazatlán representa uno de los motores que mantienen en marcha la economía estatal. Si el estruendo de las balas termina imponiéndose sobre el atractivo del puerto, Sinaloa podría enfrentar una segunda crisis, tan distinta en su origen como similar en sus consecuencias.
*********
Aguaruto, otra vez
Cada nuevo episodio violento en el Penal de Aguaruto confirma una realidad incómoda: el problema no comienza dentro de sus muros, sino que simplemente continúa ahí. Lo que ocurre en las calles de Sinaloa desde hace casi dos años encuentra también su reflejo al interior del centro penitenciario, donde las riñas, los homicidios y los constantes operativos se han vuelto parte de una rutina que debería ser inaceptable. Pero reducir todo a un pleito entre internos sería ignorar el fondo del asunto. En Aguaruto han cambiado directores, se anuncian revisiones con tintes de espectacularidad, decomisos y estrategias de control, pero la crisis permanece intacta. Los nombres de los responsables administrativos van y vienen; los hechos de alto impacto, también. Lo único que parece no cambiar es la incapacidad institucional para recuperar el control absoluto de un espacio que, por definición, tendría que estar completamente bajo el mando del Estado. Si la cárcel, que representa el máximo nivel de control gubernamental sobre una persona, no logra impedir que se repitan asesinatos y hechos de violencia, difícilmente puede esperarse que el mensaje hacia el exterior sea de autoridad. Aguaruto dejó de ser únicamente un problema penitenciario; es un termómetro de la crisis de seguridad que sigue sin encontrar una salida.
*********
Las falsas esperanzas
Hace unas semanas lo advertimos y, lamentablemente, el tiempo terminó dándonos la razón. A los usuarios inconformes con los altos cobros de la Comisión Federal de Electricidad se les alimentó la esperanza de que sus adeudos podrían desaparecer, cuando la realidad siempre fue mucho más dura. En política suele ser más sencillo acompañar una protesta que decir una verdad incómoda. Los diputados, de prácticamente todas las fuerzas políticas, desfilaron con discursos de respaldo, gestiones y promesas de solución. Sin embargo, la Comisión Federal de Electricidad difícilmente renunciará a cobrar consumos que ya fueron facturados. En el mejor de los casos habrá convenios o facilidades de pago; la condonación, simple y llanamente, nunca estuvo sobre la mesa. Y quien no pague, se expone al corte del servicio. La escena terminó siendo la de siempre. Más protestas y repudio al Gobierno y a los legisladores que tildaron de mentirosos. Y ninguno se salva. Ninguno. La otra escena es que los ciudadanos regresan a casa con el mismo recibo y la misma preocupación, mientras quienes alentaron expectativas imposibles continúan con su hueca agenda política. Porque una cosa es solidarizarse con una causa y otra muy distinta asumir el costo de las promesas que se hacen. Es más, hasta ahora, no se ha visto a un solo legislador sacar la cartera para pagar los recibos de quienes aseguró defender. Y eso explica, mejor que cualquier discurso, la distancia que suele existir entre la política y la realidad.
*********
Imelda: la Messi de Morena
Durante el Mundial 2026, buena parte de la conversación pública convirtió a Lionel Messi en el villano del torneo: el “tramposo y soberbio”, el supuesto “consentido” de los árbitros, el jugador al que la FIFA quería ver campeón. Más allá de que esas versiones fueran ciertas o no a partir de una campaña en redes sociales, la percepción terminó pesando tanto como los hechos. Algo parecido comienza a ocurrir en la política sinaloense con la senadora Imelda Castro Castro. Desde hace un par de años su estrategia de promoción ha ido creciendo en intensidad para posicionarla como la principal aspirante de Morena rumbo a la sucesión gubernamental. Redes sociales, bardas, lonas, mensajes de texto y últimamente llamadas telefónicas a todas horas que han alimentado esa presencia constante. Pero en las últimas semanas, justamente cuando la definición empieza a acercarse, la conversación en redes ha comenzado a cambiar. Y para mal. La sobreexposición parece estar generando un efecto de desgaste y el ánimo de una parte de la opinión pública se ha ido inclinando en su contra. Quien durante meses aparecía como la puntera, hoy también carga con el costo de ser el blanco principal de las críticas. La incógnita ya no es si Imelda Castro sigue siendo la favorita de quienes mueven los hilos del poder en Morena, sino si podrá soportar el costo de parecerlo. Porque en política, como en el futbol, cuando todos están convencidos de que el árbitro te ayuda, dejan de fijarse en cómo juegas y empiezan a esperar el momento en que tropieces. O de hacer que tropieces.
Síguenos en Facebook, Twitter,
Youtube ¡Dale click y ponte Adiscusión!
Etiquetas:
#SinAmbages, #Columna, #Diario, #Adiscusión
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de DIARIO ADISCUSIÓN; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.