Ciudad de México.- Un nuevo episodio se escribió en el panorama político nacional tras el cónclave privado celebrado en un hotel sobre la avenida Paseo de Reforma.
Durante el encuentro —marcado por una escenografía donde destacaba un emblema de la paloma de la paz en fondo púrpura proyectado en grandes pantallas—, Hugo Eric Flores asumió la dirigencia del recien nombrado Partido PAZ y marcó una clara distancia frente al partido oficialista Morena, del cual aún es legislador.
Antes de dar paso a su intervención principal, la asamblea escuchó una ponencia a cargo de Sebastián Marroquín —identidad adoptada por el hijo del difunto capo colombiano Pablo Escobar—, quien dirigió un mensaje orientado a concientizar a las juventudes para evitar que contemplen al narcotráfico como una vía hacia la riqueza o el reconocimiento social.
Durante su mensaje de casi 60 minutos, Flores combinó momentos de fuerte confrontación política con pasajes emotivos donde llegó a las lágrimas.
Defendió la transparencia de su trayectoria pública en compañía de sus familiares presentes en el presídium. Subrayó que el problema de la impunidad y la corrupción representan el verdadero mal sistémico del país, al tiempo que advirtió sobre el constante avance de la delincuencia organizada en la vida pública nacional.
Bajo ese diagnóstico, adelantó que la propuesta central de su instituto político estará enfocada en la pacificación del territorio mexicano.
Al reflexionar sobre sus alianzas pasadas, el dirigente argumentó que no siente arrepentimiento por haber respaldado la candidatura de Andrés Manuel López Obrador en 2018 bajo el lema del movimiento que prometía llevar al pueblo al poder.
No obstante, arremetió contra la actual gestión de los gobernadores emanados de esa misma corriente, acusándolos de carecer de solvencia ética y señalando que deberían sentir vergüenza aquellos que sepultaron la austeridad original. Asimismo, respaldó su decisión histórica de haber apoyado a la presidenta Claudia Sheinbaum.
En relación con el origen de su organización, el político recordó que han obtenido el registro legal en tres ocasiones distintas (contando sus etapas previas bajo las siglas del PES en 2014 y 2018) y enfatizó que el apoyo de más de 400 mil simpatizantes en este 2026 ha sido un logro propio y no una concesión externa.
Respecto a la denominación actual, explicó que la autoridad en materia electoral exigió sustituir las siglas originales de "Construyendo Sociedades de Paz" (CSP) por las siglas PAZ para evitar coincidencias con las iniciales de la titular del Ejecutivo.
De igual manera, rechazó de forma categórica que la agrupación funcione como una fuerza política subordinada, satélite o comparsa de la bancada guinda.
A pesar de presentar síntomas visibles de resfriado durante su mensaje, el líder del partido cerró el evento con una dinámica particular: instó a los delegados asistentes a colocar su mano izquierda sobre el pecho haciendo la señal de la victoria con dos dedos para pronunciar al unísono una consigna de buenos deseos por las familias y por México, pasaje que tomó el matiz de un rezo o sermón religioso.
Posteriormente, en atención a los medios de comunicación, Flores negó tajantemente que la meta del partido sea el financiamiento público o la promoción de agendas religiosas, remarcando que no ejerce funciones como ministro de culto.
Sobre su situación parlamentaria, precisó que continúa ejerciendo formalmente como diputado federal, puesto que el trámite correspondiente a su solicitud de licencia con carácter indefinido será deliberado el próximo lunes por la Comisión Permanente.
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Con información de La Jornada.