*El Tribunal Estatal Electoral ordenó una investigación del origen de los recursos económicos que se utilizan en la campaña anticipada de Imelda Castro
*Sinaloa sumido en el vacío de poder que sirve como catalizador para que los grupos criminales sigan imponiendo su ley
*En Mazatlán la ineptitud cobra factura con un gobierno que no ha sabido cómo gobernar el principal destino turístico de Sinaloa
*Inundan aguas negras el Centro Histórico de Mazatlán. Ni Ayuntamiento ni Jumapam son capaces de mejorar la situación
Sinaloa, el fracaso de Sheinbaum. Dos años no han bastado para que la Presidenta se dé cuenta de cuál es la realidad que viven los sinaloenses. Su estrategia de seguridad para reintegrarle a Sinaloa certeza, seguridad y tranquilidad ha fracasado. Pero en todo este largo tiempo, la Presidenta Claudia Sheinbaum ha exhibido una y otra vez su respaldo a personajes de la política señalados, acusados y exhibidos por sus nexos con el crimen organizado. No es solamente al Gobernador de Sinaloa con licencia Rubén Rocha Moya, al Senador Enrique Inzunza, al alcalde de Culiacán con licencia Juan de Dios Gámez y siete funcionarios y exfuncionarios más acusados de ser cómplices del grupo criminal “Los Chapitos”. También están los casos del Gobernador de Tamaulipas Américo Villarreal, señalado por tener vínculos con el crimen organizado. Además del Senador Adán Augusto López, involucrado evidentemente con el grupo criminal de “La Barredora”, los hijos de López Obrador señalados de corrupción y tráfico de influencias.
Para todos ellos “el perdón oficial”. Y cuando se ha visto acorralada Sheinbaum, la exigencia de “pruebas”. Que por cierto Estados Unidos las está dosificando. Para todos los anteriores la defensa es con todo. Pero para otros personajes de la política, miembros de grupos contrarios a Morena, contra ellos fluyen las acusaciones, la creación de carpetas de investigación y las detenciones. Como es el caso de los exgobernadores de Baja California Ernesto Ruffo Appel y de Ángel Aguirre. El primero panista y el segundo priista. Casualmente opositores a Morena. Y no es que sean unas “blancas” palomas. Lo evidente es que contra los opositores se utiliza políticamente la Fiscalía General de la República, mientras que para sus “compañeros” de partido la defensa a ultranza. A Sheinbaum y al país les está resultando bastante caro defender a quienes han sido acusados de narcopolíticos. Los obstáculos en la revisión del Tratado Comercial con EE. UU. Las amenazas públicas exhibiendo a prominentes miembros del partido de gobierno mexicano. Han pesado más los intereses de grupo que el interés general por el país. Envuelta en la “bandera” de la soberanía, a Sheinbaum pareciera no importarle que se exhibe una y otra vez. Pero tal parece que las complicidades pesan más que el cumplir con la ley. Tan evidentes y torpes en Morena pareciera que algunos de ellos, no todos, creen vivir en Disneylandia.
Imelda: Nada claro. La Senadora de Morena Imelda Castro ya se dio cuenta de que su postulación no es tan segura como ella misma se ha encargado de hacer sentir. Dos negros nubarrones han aparecido en su desbocada carrera por conseguir ser el relevo de Rubén Rocha Moya como Gobernador. Ya desde tiempo atrás le enderezaron denuncias, eso sí, ganadas a pulso, acusándola de campaña anticipada. Evidentemente hay razones y pruebas que están ahí más que presentes. Se autoengañó si pensó que ya la había librado cuando el Instituto Electoral de Sinaloa “desestimó” la acusación. Pero ayer el Tribunal Estatal Electoral de Sinaloa revocó la decisión del IEES y ordenó una investigación en torno a los recursos económicos utilizados por Imelda Castro.
La Senadora, si quiere, puede seguir “corriendo” por todo Sinaloa haciendo campaña anticipada. Pero pudiera llegar el momento en que las autoridades electorales “le metan freno”. ¡Aguas!
Mano negra. Es un secreto a voces que el poder judicial en Sinaloa era y sigue siendo manejado por el Senador (sin licencia) Enrique Inzunza Cázares. Hasta una hermana del senador es Magistrada del Tribunal Estatal Electoral en Sinaloa, Aída Inzunza Cázares. Esto es solo uno de los puntos que aparecen en esta campaña de los 13 aspirantes a convertirse en el “coordinador (a)” de Morena en Sinaloa. Que no es más que la postulación para la candidatura por la gubernatura.
Podría creer Imelda Castro que en los tribunales federales le enderezarán la plana. Y quizás no le falta razón. Pero las pruebas que se están acumulando pueden ser de tal peso que al final terminen impidiendo convertirse en candidata. De que la quieren “descarriar” es claro. En Morena no necesitan de opositores para meterse ellos mismos el pie. Así se las gastan.
En manos de quién estamos. En Sinaloa hay un vacío de poder que solo los que no quieren ver no lo han notado. A pesar de que “el Gobernador está, pero no está”. Y que quien opera el poder judicial (Inzunza Cázares) “está, pero no está”. Y que la Líder del Congreso del Estado “está, pero no está”, porque la señora anda buscando convertirse en candidata a gobernadora, las cosas claro que no son normales en el estado. Y cuando una alcaldesa, como es la de Mazatlán, deja el cargo sin importarle cómo se encuentra el municipio, inmerso en la violencia, su malecón, ícono turístico, destrozado, destrozadas sus calles y avenidas. Y hasta el centro histórico “la joya del puerto” inundado de aguas negras. Eso no es más que una soberana irresponsabilidad. A cien días de que Rocha Moya dejara el cargo por “licencia”, las cosas no han mejorado. Al contrario, van empeorando. El Gobierno dejó de ser el garante de la seguridad ciudadana y se convirtió en comparsa de los vaivenes que imponen las fracasadas estrategias de seguridad federal y bailan el son que les tocan los delincuentes.
El gobierno de ineptos en Mazatlán. Qué puede presumir la alcaldesa con licencia Estrella Palacios si el destino turístico está peor que hace 10 años. Y así, intenta vender la idea de que ella está “lista” para convertirse en gobernadora. ¡Por favor! Ayer el mismísimo Centro Histórico se convirtió en paso y depósito de aguas negras. Y Mazatlán reportó el arribo de un crucero turístico. Esos que presumen por todos lados como si fueran la salvación del destino. Y los turistas tuvieron que sortear los ríos de aguas pestilentes en su visita al Centro Histórico. Lo peor es que ni siquiera se dan por enterados en Palacio Municipal. Ahí en uno de los pasillos encontramos al Tesorero Julio César Ramos, que se dijo no estar enterado de los ríos de aguas negras que corrían a menos de 50 metros del Palacio Municipal. El Secretario del Ayuntamiento Moisés Ríos a su lado, menos estaba enterado. Así las cosas, en Palacio. Y 60 metros de Malecón, destrozados. La alcaldesa con licencia Estrella Palacios se fue y ahí lo dejó. Y con Minerva Osuna como interina, ni qué decir. El tema de la corrupción en el Ayuntamiento de Mazatlán da mucho que escribir. Habrá tiempo.
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