Las medidas destinadas a reducir el consumo excesivo de alcohol en México continúan presentando un rezago, pese a las consecuencias que esta práctica genera en el país. Datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) señalan que el alcohol está relacionado con hasta 40 mil muertes anuales y provoca costos sociales que superan los 552 mil millones de pesos.
En este contexto, dos mediciones recientes muestran que existe un respaldo mayoritario entre la población a implementar controles relacionados con el precio, la disponibilidad y la publicidad de las bebidas alcohólicas.
La Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) dio a conocer los resultados del análisis elaborado por el INSP y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones a partir de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT 2025). Entre los principales datos destaca que 67% de las personas consultadas está a favor de incrementar los impuestos aplicados a las bebidas alcohólicas.
Incluso dentro del grupo de personas que consume alcohol con frecuencia existe respaldo a esta medida: 52.7% de ellas se manifestó de acuerdo con elevar los impuestos.
El respaldo también se extendió a otras acciones relacionadas con la disponibilidad y promoción de estos productos. El 88% de los participantes apoyó disminuir los horarios en que se permite vender bebidas alcohólicas, mientras que 86.9% respaldó prohibir su patrocinio en equipos y acontecimientos deportivos.
Por su parte, 86.8% estuvo de acuerdo con incrementar la edad mínima requerida para comprar alcohol.
Además, 79.4% de las personas encuestadas consideró favorable reducir la cantidad de establecimientos dedicados a la venta de bebidas alcohólicas.
Para Iliana Murguia, doctora, catedrática de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y integrante del Comité Técnico Interinstitucional sobre Alcohol (CTISA), estos resultados reflejan que existe disposición social para modificar las políticas públicas con el propósito de disminuir tanto el consumo como sus consecuencias.
La especialista explicó que el consumo de alcohol se desarrolla dentro de un contexto determinado por factores como el precio, la facilidad para conseguirlo, la publicidad, los horarios de venta y el número de puntos disponibles para adquirirlo. Desde su perspectiva, intervenir sobre estas condiciones constituye una herramienta válida de salud pública.
También existe apoyo para sanciones y pruebas de alcoholimetría
RASA presentó además los resultados de otro estudio realizado por el INSP y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones.
En esta medición, 95.7% de los participantes manifestó estar de acuerdo con garantizar el derecho de las personas al diagnóstico y tratamiento. Asimismo, 95.6% respaldó incrementar las sanciones para quienes conduzcan después de consumir alcohol.
La ampliación de los puntos de revisión mediante pruebas de alcoholimetría también recibió un amplio respaldo: 92.8% de los encuestados estuvo de acuerdo con aumentar estos controles.
Violencia, una de las principales preocupaciones en Ciudad de México
La organización también difundió los resultados de una encuesta elaborada por la casa encuestadora DINAMIA en Ciudad de México. En ella, 94% de los participantes identificó el consumo de alcohol como un problema de salud pública.
La violencia ocupó el primer lugar entre las preocupaciones señaladas por la población, con 75%. En particular, 83% expresó preocupación por la violencia contra las mujeres y 78% por la violencia familiar.
Según los datos compartidos por RASA, las mujeres presentaron de manera constante un nivel de apoyo superior al de los hombres hacia las distintas medidas planteadas en ambos estudios. En contraste, las diferencias relacionadas con la edad y la condición socioeconómica fueron menos pronunciadas.
RASA cuestiona el rezago en la regulación del alcohol
La organización señaló que el amplio respaldo ciudadano contrasta con la falta de actualización de algunas normas. RASA indicó que la última modificación al Reglamento de la Ley General de Salud relacionada con la publicidad de bebidas alcohólicas ocurrió en 2008.
En materia fiscal, agregó, la última reforma específica sobre bebidas alcohólicas se realizó en 2013. A esto se suma que las disposiciones referentes a la disponibilidad de estos productos varían entre estados y municipios.
Luis Solís Rojas, médico psiquiatra especializado en adicciones, consideró que los resultados representan una oportunidad para que México revise y modernice su política en materia de alcohol.
De acuerdo con el especialista, saber qué tan aceptadas son las diferentes medidas entre la población proporciona información estratégica que puede utilizarse para mejorar el diseño, la comunicación y la aplicación de políticas públicas con mayor legitimidad y posibilidades de mantenerse en el tiempo.
Alonso Robledo, vocero de RASA, sostuvo que los resultados respaldan la necesidad de regular el alcohol tanto desde la perspectiva de la evidencia científica como desde la aceptación social.
También planteó que el debate debe centrarse en las razones por las que las autoridades continúan retrasando la regulación del alcohol. Desde su perspectiva, el respaldo de la ciudadanía debería traducirse en decisiones gubernamentales orientadas a proteger la salud pública.
Organizaciones exigen una estrategia nacional contra el alcoholismo
En febrero pasado, integrantes de Salud Justa Mx, RASA y la Fundación Cáncer Warriors de México solicitaron al gobierno federal establecer una política nacional integral para enfrentar el alcoholismo, luego de conocerse los resultados de la ENCODAT 2025.
En aquel momento se señaló, con base en información del INSP, que el consumo de alcohol provoca cerca de 40 mil muertes cada año en México y representa costos sociales de por lo menos 552 mil millones de pesos.
La investigadora Nancy López explicó que la prevalencia de consumo entre adolescentes permaneció en 33.9%, con diferencias mínimas entre hombres y mujeres.
También destacó el aumento registrado entre las mujeres en cuanto al consumo de alcohol alguna vez en la vida, que pasó de 67.3% a 75.4%.
Aunque los niveles de consumo registrados en 2025 fueron menores que los observados en 2016, López señaló que millones de adolescentes y adultos todavía consumen alcohol. Para la investigadora, esta situación demuestra la necesidad de reforzar las medidas preventivas.
Erick Antonio Ochoa, director de Salud Justa Mx, advirtió que el alcohol continúa representando un problema de salud pública y destacó particularmente el desafío derivado del aumento del consumo entre mujeres adultas.
Por su parte, Sebastián García Procel, integrante de la Fundación Cáncer Warriors de México, recordó que el alcohol se encuentra clasificado como carcinógeno del Grupo 1 y está relacionado con diversos tipos de cáncer.
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