El océano Pacífico registra una intensa actividad ciclónica con la evolución de la tormenta tropical Fausto, un sistema meteorológico que mantiene una trayectoria constante hacia aguas abiertas. De acuerdo con los registros oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el fenómeno meteorológico se originó inicialmente como la depresión tropical Seis-E durante la noche del pasado sábado 18 de julio a unos 990 kilómetros al suroeste de Punta San Telmo, Michoacán. Tras una rápida organización de sus bandas nubosas y un incremento en la velocidad de sus vientos, el sistema alcanzó el estatus de tormenta tropical la tarde del domingo 19 de julio.
Los últimos reportes técnicos indican que el centro del ciclón se localiza en las coordenadas 12.9 grados de latitud norte y 115.6 grados de longitud oeste, lo que sitúa al sistema a una distancia aproximada de 1,265 kilómetros al sur-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur. Fausto registra vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora, con rachas superiores que alcanzan los 110 kilómetros por hora, y una presión mínima centralizada de 996 hectopascales. El sistema mantiene un desplazamiento sostenido hacia el oeste-noroeste a una velocidad de 19 kilómetros por hora, una dirección que favorece su distanciamiento gradual de la masa continental.
El análisis de las condiciones atmosféricas y los modelos dinámicos orientan a una intensificación progresiva del ciclón durante la primera mitad de la semana. Las proyecciones del SMN señalan que Fausto adquirirá la fuerza de huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson durante las primeras horas del martes 21 de julio, con vientos sostenidos estimados en 130 kilómetros por hora y rachas de hasta 160 kilómetros por hora. La tendencia de fortalecimiento continuará el miércoles 22 de julio, momento en el cual se prevé que el fenómeno alcance la categoría 2 de huracán, registrando vientos sostenidos de 175 kilómetros por hora y rachas críticas de 215 kilómetros por hora en las inmediaciones de su ojo.
A pesar del notable incremento en su estructura y energía hidrometeorológica, la trayectoria prevista reduce de forma absoluta la probabilidad de un impacto directo o indirecto sobre la República Mexicana. La distancia geográfica a la que se desplaza el sistema anula la posibilidad de desprendimientos nubosos significativos que puedan generar precipitaciones, incremento en el oleaje o ráfagas de viento en las zonas costeras del occidente y del noroeste del país. Por consiguiente, las autoridades meteorológicas no han establecido zonas de prevención ni alertas específicas para la población civil, catalogando al ciclón como un evento sin peligrosidad para el territorio nacional.
Los modelos meteorológicos a mediano plazo indican que Fausto conservará la categoría 2 hasta el viernes 24 de julio, situándose para entonces a más de 2,000 kilómetros de la península de Baja California. Se espera que a partir del sábado 25 de julio el sistema ingrese a zonas con menor temperatura superficial del mar y mayor cizalladura del viento, lo que iniciará su degradación gradual a huracán categoría 1 cuando se encuentre a más de 2,500 kilómetros de Cabo San Lázaro. Aunque el escenario actual descarta afectaciones, las instituciones oficiales mantienen el monitoreo sistemático del ciclo de vida del fenómeno ante cualquier variación imprevista en las corrientes de dirección de la atmósfera alta.
Síguenos en Facebook, Twitter,
Youtube ¡Dale click y ponte Adiscusión!