Saúl ‘Canelo’ Álvarez dominó a Christian Mbilli para recuperar el cinturón súpermediano del CMB, en una noche donde tuvo control de la pelea y en la que el africano de nacionalidad francesa no pudo hacer su boxeo de choque y de castigo cuerpo a cuerpo porque enfrente tuvo a un rival con mayor experiencia, jerarquía, dominio sobre el ring, y lo más importante, inteligencia. El tapatío nunca se enganchó ni perdió el enfoque ni siquiera cuando Mbilli lo conectó un par de veces con golpes ilegales. El Canelo se dedicó a mover la cintura y pasearse sobre el ring sin dejar de ser ofensivo.
Sin embargo, sigue la conversación en redes sociales, y en el colectivo de aficionados inconformes por la falta de espectáculo del mexicano en sus últimas peleas, pues el nocaut parece haber abandonado al pecoso. Y en este país, el espectáculo se entiende como una guerra encarnizada de castigo al tú por tú, a la una y una, vaya, en donde haya sangre y caídas. Así fueron algunas peleas de Barrera, Márquez, Morales, Chávez, y muchos otros que terminaron con el rostro ensangrentado y que saben lo que es caer a la lona. Algunos se repusieron, otros no, pero la gente los recuerda con cariño y respeto por la entrega que demostraron arriba en el ring, donde podrían dejar la vida con tal de imponer su poder.
Pero resulta que Canelo ha sido rara vez lacerado y cortado de su rostro, mucho menos desfigurado, y en su longeva carrera de 21 años como profesional, nunca lo han enviado a la lona, y solo una vez lo han hecho trastabillar, como aquella noche de primero de mayo de 2010 en que el hermano de Miguel Cotto, de nombre José Miguel, parecía que mandaba al suelo al tapatío, pero se repuso y el resutado final fue victoria para Saúl por nocaut en el noveno round.
Entendamos que la recta final de la carrera del mexicano ya comenzó, y de hace tiempo hemos sido testigos de un Canelo más cerebral sobre el ring, que busca ganar solo con lo suficiente y necesario sin arriesgar mucho, con el fin de seguir ganando sus peleas y evitar el máximo daño posible que pueda dejarle secuelas como a muchos peleadores alrededor del mundo.
Además de facturar muy bien, Canelo ha sabido hacer negocios, se ha mantenido alejado de los escándalos, y enfocado en seguir en lo más alto de este deporte a pesar de la veteranía. Ello lo convierte en el ejemplo perfecto a seguir para los niños. Lo que en teoría debería ser un atleta ejemplar. Además Canelo le está abonando a su jubilación en materia de su salud, pues su estilo de pelea ha evitado castigo que lamentar, exceptuando las lesiones que ha tenido que son naturales de cualquier deportista de alto rendimiento.
Jaime Munguía sufrió cosa seria contra su rival ruso Nikita Zon, pasando más problemas de los presupuestados ante un rival que en el papel no lucía como realmente se vio sobre el ring. En la mitad de la pelea, en uno de los mejores rounds que hemos visto este 2026, Munguía y Zon se dieron con todo y hasta por debajo de la lengua. Ambos se lastimaron mutuamente pero el que salió mejor librado fue el tijuanense, que llevó la pelea a la distancia y terminó imponiéndose por decisión unánime. Recordemos que Zon fue un rival emergente, en lugar de quien debió ser originalmente el rival de Munguía en esta pelea, el uzbeko Bektemir Melikuziev, de quien muy probablemente no esté listo para medirse aún. Finalmente Munguía sigue reinando en los supermedianos y es probable que el exceso de confianza le haya pasado factura.
Y en otros resultados de la noche de México Vs The World en Riyadh, el mexicano Rafael ‘Divino’ Espinoza, venció por nocaut en el tercer round al nicaragüense Ricardo Blendón y defendió con éxito el cinturón pluma OMB, mientras que David ‘Rey’ Picasso cayó por decisión dividida contra el filipino Carl Jammes Martin, a pesar de que el asiático visitó la lona en el séptimo round. Es la segunda derrota en la carrera de Picasso, después de caer por primera vez contra Naoya Inoue en diciembre pasado. En esta noche también perdieron los mexicanos Raymundo Rojas, Marcos Vázquez, Héctor Aguirre y Érick Urbina, Cinco reveses en la noche en que el Mundo sacó un mejor balance contra los mexicanos.
Los Brewers fueron el mejor equipo de las grandes ligas en la campaña regular con 103 victorias, fueron también los mejores en bateo colectivo con .258 y los mejores de la liga nacional en pitcheo colectivo con 1.98. Tuvieron al mejor lanzador en Jacob Misiorowski con 1.80 y también fue el mejor ponchando con 252 abanicados. Eliminaron a dos serias amenazas en su camino otoñal, los Padres y los Dodgers, y se dieron el lujo de solo perder 2 juegos en esta postemporada, en lugar de sus 11 victorias, haciéndose justicia para un equipo que simplemente fue el mejor en casi todo, siendo la 21ª franquicia en materia económica, de los 30 equipos que conforman las mayores. Ganó el mejor, justicia divina y finalmente, honor a quien honor merece.
Gracias.
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