¿Asesores de qué?
En el Congreso de Sinaloa hay tres personas vinculadas a Sergio Torres Félix que, juntas, cobraron casi 574 mil pesos en siete meses. Uno de ellos es, además, su suplente. El dinero sí aparece en nómina; lo que no aparece, al menos en los documentos revisados, es una explicación clara de qué asesoraron, qué gestiones hicieron, qué iniciativas trabajaron o qué resultados entregaron. Nadie cuestiona que un diputado que sufrió un atentado tenga derecho a protegerse y recuperarse. Lo que sí debe cuestionarse es que, mientras el legislador permanece ausente del recinto, el Congreso siga pagando una estructura de asesores sin transparentar el trabajo concreto que realiza. Los recursos públicos no se justifican por cercanía política, ni por lealtades, ni por estar anotados en una lista de honorarios. Y si el suplente cobra como asesor, pero cuando se le pregunta por sus funciones sale corriendo por la puerta trasera y responde que no dará entrevistas, el problema deja de ser sólo administrativo: se vuelve una burla a la rendición de cuentas. Porque cobrar es muy fácil; explicar el trabajo, al parecer, no tanto.
*********
Prostitución política
El Partido Sinaloense anda en temporada de reuniones o de prostituirse al mejor postor: se sienta con el PRI, con el PAN, con Movimiento Ciudadano y, por si faltaba alguien, su heredero político visita a Mario Zamora en San Lázaro. Dialogar no tiene nada de malo; lo que exhibe al PAS es la forma tan distinta en que presume cada fotografía. En Guasave difundieron el encuentro con PRI y PAN, pero a los priistas y panistas los dejaron recortados y sin nombre. Como si la alianza fuera útil para la conversación, pero incómoda para la foto. En cambio, cuando tocó reunirse con el dirigente municipal de Movimiento Ciudadano, ahí sí: fotografía completa, nombre completo y abrazo político sin pena. Y mientras el partido juega a no comprometerse con nadie, Héctor Melesio Cuén Díaz aparece acompañado por Mario Zamora en la curul 177 de la Cámara de Diputados, el espacio que habría ocupado su padre. Un gesto cargado de simbolismo, sí, pero también una señal política imposible de ignorar. El PAS parece querer mantener abiertas todas las puertas, aunque para lograrlo tenga que entrar y salir por distintas ventanas. No construye una ruta, colecciona fotografías; no define una alianza, administra ambigüedades. Y un partido que pretende recuperar fuerza no puede seguir ofreciendo lealtad a medias: hoy con unos, mañana con otros y, cuando conviene, fingiendo que nadie vio la reunión anterior.
*********
Suena a chantaje
No es esta la primera vez que el ex alcalde de Mazatlán, Edgar González Zatarain, hace alarde de sus ínfulas de superioridad política. Pero una cosa es tener la suerte de las oportunidades y otra, muy distinta, ser un político de estatura que oriente, como decimos en el rancho, a la República. En entrevista con un medio de Mazatlán, el ex legislador puso sobre la mesa que, como cabeza de un grupo con fuerza en el sur del estado, “colaboramos fuertemente” y “trabajamos intensamente” para que Imelda Castro fuera coordinadora. Es decir, casi casi le están diciendo que se lo debe a ellos. Pero no paró ahí. Edgar González, quien aspira a ser coordinador y, en consecuencia, candidato de Morena a la alcaldía de Mazatlán, pidió que “se retomen los gobiernos con orden y experiencia” y lanzó algo más: “que saquemos la improvisación”, pues advirtió que le hace mucho daño a la sociedad y que “la curva de aprendizaje le cuesta mucho a la sociedad”. Entendemos que quiso decir que el más picudo del barrio es él porque ya fue gobierno —cuestionado, pero gobierno—. Sin embargo, en su discurso se esconde una tácita crítica a la propia Imelda Castro: sin experiencia en cargos del Ejecutivo, ella misma improvisará y eso le hará daño a la sociedad; la curva de aprendizaje, según esta lógica, la terminarán pagando los sinaloenses. Igual y, claro, tendrán que superar esta clase de inconvenientes y ganar las elecciones de junio de 2027. Pero con esos amigos y aliados que lanzan chantajes pasivo-agresivos, contra la coordinadora del movimiento de la 4T, Imelda Castro no ocupara más adversarios.
*********
Alejadas pero no olvidadas
Hablar de apoyo a las mujeres emprendedoras es fácil; lo complicado es que los recursos realmente lleguen a quienes los necesitan y, sobre todo, hasta las comunidades más alejadas. Por eso vale la pena destacar el esfuerzo que viene haciendo el Gobierno Municipal de Culiacán y, particularmente, la alcaldesa Ana Miriam Ramos Villarreal, para mantener este tipo de programas que buscan fortalecer la economía de mujeres, muchas de ellas jefas de familia. La muestra está en Oso Viejo, en la sindicatura de Quilá, hasta donde llegó la presidenta municipal para entregar 72 mil pesos a 12 mujeres emprendedoras. Puede parecer un recurso modesto frente a las grandes inversiones públicas, pero para quien tiene un pequeño abarrote y necesita surtirlo, reparar su fachada o mantener a flote su negocio, esos pesos pueden representar la diferencia. Y hay un dato que no es menor: desde 2022, el programa Mujeres Emprendedoras por el Bienestar ha beneficiado a 7 mil 700 mujeres y durante este 2026 ya suma mil 600 beneficiarias, con una dispersión acumulada de 161 millones de pesos. Pero quizá más importante que la cifra es que el programa está presente en las 16 sindicaturas y la zona urbana. El discurso de que “es tiempo de mujeres” puede quedarse en una frase política más, o puede traducirse en acciones concretas. Cuando una administración llega hasta una comunidad como Oso Viejo, escucha a las mujeres y les entrega recursos para que sigan produciendo, el discurso empieza a tener otro significado. Y si además el programa presume una morosidad menor al uno por ciento, hay otro mensaje: cuando el apoyo llega a quien realmente lo necesita, lo cuidan y también puede convertirse en una herramienta para salir adelante.