El miedo también habla
Circula entre elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa una denuncia por presuntos abusos de autoridad, acoso laboral y trato denigrante en la Dirección de Inteligencia y Estrategia Policial. Señala directamente a su director, Guillermo Castellanos Vélez, y describe amenazas, vigilancia, restricciones y uso de personal para tareas ajenas al servicio. Son acusaciones graves que, hasta ahora, deben tratarse como señalamientos pendientes de investigación. Pero hay una frase que no puede quedar perdida entre el ruido: quienes suscriben el mensaje dicen tener miedo de represalias por hablar. En una institución que exige disciplina y valentía a sus elementos, el temor a denunciar dentro de sus propias filas sería una señal que merece atención inmediata. La Secretaría debe investigar con independencia, escuchar al personal y revisar cada señalamiento, incluidos los relacionados con jornadas, vacaciones, vigilancia y presuntas tareas ajenas a la función policial. También debe proteger a quienes aporten información y permitir que la persona señalada responda. La transparencia no se opone al debido proceso: lo exige. No es la primera vez que surgen versiones de conflictos internos en Seguridad Pública. Por eso, una respuesta basada solo en el silencio o en descalificar a quienes denuncian no bastaría. Si las acusaciones son falsas, que se esclarezca; si hay abusos, que haya consecuencias. La autoridad también se mide por cómo trata a quienes trabajan bajo su mando.
*********
Merary y su nula empatía
Lo ocurrido en el Parque Constitución de Culiacán retrata una de esas situaciones donde el poder puede tener un permiso en regla, pero carecer de lo más importante: sensibilidad y empatía. Cerca de 150 niñas de academias de danza fueron desplazadas del espacio que sus familias aseguran haber reservado desde abril para dar paso a un acto político de la diputada morenista Merary Villegas, quien busca la candidatura de su partido a la Alcaldía. La legisladora mostró su autorización y cuestionó si las madres podían acreditar la suya, como si el conflicto se resolviera exhibiendo papeles. Pero el fondo no es quién tiene el sello, sino quién asume la responsabilidad por el atropello. Porque siempre será desigual el enfrentamiento entre quien ejerce el poder y una madre de familia que únicamente busca un escenario para sus hijas. Y si en esa disputa terminan pagando las niñas, bajo temperaturas cercanas a los 40 grados y con un menor que requirió atención médica, la política deja de ser servicio público para convertirse en una exhibición de insensibilidad. Difícil imaginar una mejor manera de empezar una búsqueda por la Alcaldía que desplazando a las niñas.
*********
La reelección no se hereda
Estrella Palacios ya se registró en el proceso interno de Morena para buscar la coordinación municipal en Mazatlán, una ruta que apunta hacia la elección de 2027. También lo hizo Cecilia Ramírez en Guasave y Antonio Menéndez en Ahome. La carrera comenzó y algunos gobernantes parecen asumir que seguir en el cargo es la continuación natural de haber llegado a él. Pero una alcaldía no se refrenda por inercia, ni por una fotografía de registro, ni porque el partido abra la puerta. Se refrenda con resultados. Y en Mazatlán sobran asuntos para preguntarse si la administración de Estrella Palacios tiene realmente el respaldo ciudadano y la eficacia que presume para buscar otros tres años. El puerto no necesita una alcaldesa ocupada en cuidar la siguiente candidatura mientras la ciudad sigue esperando orden, servicios que funcionen, respuestas claras y una autoridad que esté a la altura de los problemas. Gobernar Mazatlán no es administrar eventos, discursos y anuncios; es resolver lo cotidiano y rendir cuentas de lo que no se ha resuelto. En Guasave, Cecilia Ramírez también levanta la mano para continuar. Tiene derecho a hacerlo, como lo tiene cualquier persona que cumpla con las reglas. Pero el derecho a registrarse no equivale a un aval automático de la gente. Cuando una gestión deja más inconformidad que resultados visibles, la continuidad deja de parecer proyecto y empieza a parecer insistencia. Antonio Menéndez se suma desde Ahome. Su registro confirma que la disputa municipal ya está en marcha y que los alcaldes en funciones quieren jugar en ella. Está bien que aspiren; lo que no pueden hacer es pedir otro periodo como si la ciudadanía les debiera la oportunidad. Morena tendrá que decidir si premia la permanencia o si mide con seriedad el desempeño de quienes hoy gobiernan. Porque para seguir no basta levantar la mano: hay que haber dado el ancho.
*********
UAdeO: Inzunza toma ventaja
La sucesión en la Rectoría de la UAdeO rumbo a 2027 —que tendrá por primera primera vez elecciones democráticas— ya comienza a dibujar liderazgos y el nombre de Alfredo Inzunza vuelve a destacar. No es casualidad: en 2023 fue uno de los competidores más fuertes por la Rectoría y hoy, según una encuesta de Aztlán Sondeos, encabeza las preferencias con 49%, una ventaja de 31 puntos sobre su más cercano contendiente. Más que una fotografía coyuntural, el resultado apunta a la persistencia de un liderazgo que ya demostró músculo en la comunidad universitaria. La reforma que establece el voto universal abre un escenario distinto, en una institución que enfrenta diversos desafíos en terrenos como el financiero, infraestructura y calidad educativa. Inzunza tiene una ventaja importante; el reto será convertirla en una propuesta capaz de responder justamente a esos retos que no han podido ser superados.