Bajo cargos formulados por la justicia estadounidense, un impartidor de justicia de origen mexicano fue aprehendido en territorio colombiano tras ser señalado de recibir una dádiva de dos millones de dólares a cambio de excarcelar a un operador clave vinculado a la red internacional de narcotráfico encabezada por Ryan Wedding, estructura dedicada al trasiego masivo de cocaína entre Colombia, México, Estados Unidos y Canadá.
El exjuzgador federal Luis Benítez Alcántara, de 49 años, enfrenta un total de nueve acusaciones federales en los tribunales estadounidenses por su presunta participación en maniobras para sustraer de la acción de la justicia a Andrew Clark, considerado el segundo al mando dentro de dicha organización criminal transnacional.
La captura internacional y la solicitud de extradición
La aprehensión del exfuncionario se concretó el pasado domingo 1 de noviembre, fecha en la que las autoridades colombianas ejecutaron el arresto. Ante esta situación, el Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que interpondrá formalmente un pedido de extradición para que el exmagistrado responda penalmente ante la jurisdicción norteamericana.
De acuerdo con el segundo escrito de acusación sustitutivo ingresado el 4 de septiembre de 2026 ante un gran jurado del Distrito Central de California, la entrega del soborno y la resolución judicial favorable habrían tenido lugar de manera simultánea el 24 de febrero de 2025.
Los delitos imputados corresponden a la figura de encubrimiento posterior a la comisión de un delito, la cual sanciona penalmente a quien auxilie a un infractor de la ley a eludir su detención, proceso o castigo, penalización que podría alcanzar hasta 15 años de privación de libertad por cada uno de los cargos acumulados.
El proceso de liberación y el acuerdo monetario
Los antecedentes del caso indican que Andrew Clark, ciudadano canadiense de 36 años, fue capturado con carácter provisional el 8 de octubre de 2024 en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, al ser requerido por delitos de narcotráfico, homicidio y tentativa de homicidio.
Al día siguiente, el individuo compareció ante un juzgado federal en México, quedando sujeto a prisión preventiva mientras se desahogaba el trámite de extradición promovido por el gobierno estadounidense.
Con el transcurso de los días, el expediente quedó bajo la adscripción de Benítez Alcántara. Pese a que el 27 de noviembre de 2024 la Unión Americana formalizó la solicitud de entrega, la investigación expone que entre dicho mes y febrero de 2025, el extranjero canalizó cerca de 2.75 millones de dólares fraccionados en montos menores a través de diversos intermediarios.
El acuerdo ilícito para asegurar la salida de prisión del operador a cambio de dos millones de dinero en efectivo se habría negociado durante el cierre de 2024 y principios de 2025.
Una vez consumado el pago el 24 de febrero de 2025, el juez ordenó de inmediato la libertad bajo fianza del procesado. No obstante, al cabo de unos días, el ciudadano canadiense fue recapturado y remitido a los Estados Unidos, donde su procedimiento judicial continúa abierto.
El perfil de la red criminal de Ryan Wedding
En el centro de esta estructura delictiva se encontraba Andrew Clark operando como lugarteniente de Ryan James Wedding, exatleta olímpico que compitió representando a Canadá en la disciplina de snowboarding durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City 2002.
La fiscalía estadounidense sitúa a Wedding como el cabecilla de una red corporativa del narcotráfico enfocada en el envío masivo de cargamentos de cocaína desde Sudamérica, utilizando rutas terrestres por México y el sur de California para inundar los mercados norteamericano y canadiense.
A esta agrupación se le atribuyen operaciones valuadas en miles de millones de dólares, además de estar implicada en múltiples crímenes violentos y atentados letales.
Tras ser incluido en la lista de los prófugos más buscados por el FBI en marzo de 2025, Wedding fue localizado y detenido en México en enero de 2026, siendo extraditado de inmediato a Estados Unidos para enfrentar cargos graves por homicidio, conspiración y tráfico de drogas.
Las pesquisas también lo relacionan con ejecuciones perpetradas en Canadá y territorio colombiano, destacando el asesinato de un testigo federal cometido en Medellín a inicios de 2025.
Actualmente, el sistema judicial estadounidense tiene calendarizados dos juicios distintos en su contra para el 31 de marzo y el 26 de octubre de 2027.
La operación que derivó en la caída del exjuzgador mexicano fue coordinada de manera conjunta por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Policía de Los Ángeles y la Real Policía Montada de Canadá, con el respaldo operativo de instituciones colombianas, así como de la oficina de asuntos internacionales y la agregaduría judicial del Departamento de Justicia en Bogotá.
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Con información de Infobae.