Huixquilucan, Méx.- En una ofensiva coordinada contra la falsificación y el mercado negro, las fuerzas de seguridad mexicanas concretaron la intervención de una nave industrial en la entidad mexiquense dedicada al procesamiento ilícito de productos de tabaco, acción en la que fueron capturadas tres personas, entre las que destacan dos ciudadanos de origen canadiense.
El procedimiento judicial fue anunciado este viernes a través de medios digitales por Omar García Harfuch, al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
La operación interinstitucional involucró el despliegue combinando del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Guardia Nacional (GN), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la propia SSPC.
Durante el cateo realizado en el municipio mexiquense de Huixquilucan, el contingente de seguridad decomisó cerca de dos millones de cigarros falsificados, cuyo peso total ronda las 60 toneladas.
En el inmueble también se aseguraron un par de automotores, más de 4 mil 800 bobinas de papel, 293 contenedores con filtros y cuatro componentes de maquinaria especializados en el ensamblaje y empaquetado del producto.
El responsable de la política de seguridad pública hizo hincapié en que este tipo de elaboraciones clandestinas no solo menoscaban la economía formal, sino que constituyen una amenaza directa a la salud de los consumidores.
Acompañando el reporte, la dependencia difundió material gráfico y audiovisual del operativo.
Detección previa en recintos aduanales aeroportuarios
El hallazgo en territorio mexiquense se suma a las maniobras de contención registradas el pasado lunes 21 de septiembre, fecha en que la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), en mancuerna con la Semar y la SSPC, aseguró de forma precautoria una suma equivalente de tabaco apócrifo dentro de las instalaciones aduaneras del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Aquel embarque, enviado desde la ciudad de Pekín, China, arribó a suelo nacional declarado formalmente como un cargamento de palillos aromáticos.
No obstante, los protocolos institucionales de gestión y análisis de riesgo desplegados por la ANAM permitieron detectar inconsistencias entre la documentación de tránsito y la carga real, lo que derivó en un examen minucioso por parte del personal especializado.
La inspección física en el recinto fiscalizado del AICM reveló la presencia de nueve plataformas de madera que sostenían 200 cajas.
Al interior se hallaron 120 mil cajetillas que albergaban 2.4 millones de unidades de cigarrillos no regulados, registrando una masa combinada de 3 mil 983 kilogramos.
Modalidades de evasión y resguardo institucional
El caso ilustra la dinámica recurrente del contrabando tabacalero en el país, donde los grupos dedicados al comercio ilegal alteran deliberadamente las descripciones de las guías de importación —simulando en esta oportunidad el traslado de utensilios aromáticos— con la finalidad de burlar las revisiones arancelarias e introducir mercancía apócrifa a la cadena comercial.
Tras el procedimiento de intercepción, los más de dos millones de cigarrillos quedaron depositados bajo custodia precautoria dentro del perímetro del AICM.
El material permanecerá asegurado mientras se desahogan los trámites legales y técnicos pertinentes para resolver su destino final, el cual contempla la destrucción total o el decomiso definitivo según lo estipule el marco normativo vigente.
De acuerdo con el informe oficial de las corporaciones participantes, estas acciones de vigilancia y fortalecimiento aduanero representan una prioridad para la Seguridad Nacional, ya que frenan el avance de redes criminales de contrabando, evitan la vulneración de marcas registradas y mitigan los riesgos sanitarios asociados al consumo de tabaco adulterado.