Zacateca.- La crisis de seguridad en la entidad sumó un nuevo episodio con el despliegue de 100 elementos de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, con lo cual la cifra de agentes federales enviados a la región durante la última semana ascendió a 620.
La movilización institucional responde de manera directa al hallazgo de diez personas ejecutadas en una sola jornada dentro de tres municipios del estado.
El contingente militar despegó desde la Base Aérea Militar de Santa Lucía, en el Estado de México, con destino al Aeropuerto Internacional General Leobardo C. Ruiz.
De acuerdo con información proporcionada por el secretario de Seguridad Pública del estado, el general Arturo Medina Mayoral, la llegada de este agrupamiento especializado busca fortalecer la estrategia de contención operativa en los puntos de mayor incidencia delictiva.
El origen de la contingencia se remonta al fin de semana, cuando autoridades locales reportaron la localización de diez víctimas mortales repartidas entre los municipios de Morelos, Pánuco y Sain Alto. La confirmación del saldo corrió a cargo del secretario general de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes Mugüerza.
Entre los fallecidos identificados se encuentra Ignacio Castrejón Valdez, expresidente municipal de Sombrerete, cuyo cadáver fue localizado en jurisdicción de Sain Alto.
Como primera respuesta a los hechos sangrientos, las autoridades estatales informaron inicialmente sobre la movilización de 400 efectivos hacia las zonas críticas.
Sin embargo, la persistencia del riesgo operativo motivó el envío complementario de la unidad militar especial para acotar las actividades de las organizaciones delictivas, así como para ubicar y desarticular a las células señaladas como generadoras de violencia regional.
El incremento del despliegue castrense coincide con el avance de las indagatorias judiciales. En el marco de estas investigaciones, la fiscalía ha citado a declarar al alcalde de Fresnillo para recabar testimonios sobre lo ocurrido, toda vez que entre las diez víctimas mortales se confirmó la presencia de dos funcionarios públicos.
La presencia militar continuará focalizada en los municipios con mayor vulnerabilidad, mientras las autoridades administrativas y judiciales intentan estabilizar el control de la zona operativa.