Chihuahua.- Mediante una votación que sumó 75 respaldos en el pleno legislativo, la Cámara Alta dio luz verde al ingreso de una delegación militar proveniente de Estados Unidos, conformada por 139 miembros de la 101.ª División Aerotransportada.
El propósito principal de su arribo a suelo mexicano es desarrollar el denominado Ejercicio Especializado Conjunto en territorio chihuahuense.
A través de la vía oficial expedida por la presidenta
Claudia Sheinbaum
, se determinó que el contingente militar norteamericano permanecerá un total de 10 jornadas en el país, comprendidas específicamente entre el 20 y el 30 de septiembre.
El transporte de las tropas extranjeras y de su respectivo equipamiento bélico se gestionará a través de aeronaves de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Instalaciones estratégicas y dinámicas de adiestramiento
El despliegue de los efectivos se focalizará en la Quinta Zona Militar ubicada en el Centro Nacional de Adiestramiento de Santa Gertrudis, Chihuahua.
En dicha instalación, los uniformados se mantendrán concentrados a lo largo de su estancia antes de emprender el viaje de retorno a su nación de origen.
La documentación parlamentaria no detalla maniobras específicas ni contempla traslados hacia otras entidades de la República Mexicana.
De acuerdo con lo estipulado por el Senado, estas prácticas binacionales persiguen optimizar la capacidad de respuesta conjunta entre los cuerpos castrenses de ambas naciones.
La ejecución operacional se guiará bajo esquemas de confianza reciproca, responsabilidad compartida, colaboración sin subordinación y estricto apego a la soberanía e integridad del territorio.
Contexto binacional y antecedentes de cooperación militar
Los intercambios de adiestramiento armado entre ambas administraciones constituyen prácticas habituales que contemplan tanto la recepción de contingentes externos en territorio nacional como el envío de uniformados mexicanos hacia instalaciones estadounidenses para fines de capacitación.
No obstante, la cifra de 139 elementos aprobada en esta ocasión representa un volumen superior respecto a las delegaciones autorizadas en precedentes inmediatos.
En la actualidad, las fuerzas armadas de ambos países coordinan la Operación Águila Alta, un mecanismo enfocado en la neutralización de vehículos aéreos no tripulados utilizados por agrupaciones delictivas para vigilar la franja fronteriza y facilitar el contrabando de narcóticos y personas.
Aunque localidades como Ciudad Juárez registran dinámicas delictivas ligadas al tráfico ilegal, las autoridades no han precisado si las actividades en Santa Gertrudis guardan relación directa con dicho operativo.