Agenda bajo reserva
Ayer Culiacán fue sede de una reunión de alto nivel, en donde participaron autoridades estatales y federales, así como representantes de otros gobiernos”. El Gobierno estatal intentó dar a conocer parte del encuentro, pero sus interlocutores pidieron reservar la información hasta que concluyera la visita, por temas de seguridad. La agenda continúa este miércoles 7 con otra reunión, ahora con empresarios, en un sitio privado y exclusivo de la capital. Por ahora no adelantaremos nombres ni pormenores. Sí podemos decir que esta columna conoció de primera mano una agenda relevante para Sinaloa y que los encuentros aún no terminan. Si el propósito es abrir oportunidades para el estado, habrá que conocer con claridad qué se planteó y qué resultados concretos se esperan. Si no fue así, mas deberíamos conocer que temas se trataron en estas reuniones. Una vez concluida la visita, corresponderá contar los detalles y explicar por qué estas reuniones merecen la atención pública.
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¿Y el Whiskas?
Durante el informe de las y los diputados de Morena en Culiacán, Eligio López Portillo le dijo muy claro a la gobernadora Graciela Domínguez Nava: “Por eso, no tenemos ninguna duda de que durante su gestión, juntos seguiremos preservando y fortaleciendo la autonomía y la independencia de ambos poderes”. El sábado quedó la primera señal; este martes llegó la segunda, en forma de desaire, ya que la gobernadora invitó a las y los diputados a reunirse después de la sesión del Congreso. Según la información y el documento recibidos por esta redacción, 22 de 24 legisladores votaron por NO ASISTIR. El mensaje es difícil de reducir a “un asunto de agenda”: una mayoría del Legislativo le marcó distancia al Ejecutivo, aunque ambos poderes sean encabezados por Morena. Y aparece el Whiskas. En aquel comercial, el gato repetía una frase que hoy vuelve a la memoria cuando los diputados que respaldaron la llegada de la gobernadora sienten que ella y su equipo les han quitado espacios y beneficios que daban por hechos. No hace falta explicar el guiño: en política, cuando algo deja de llegar, también puede cambiar la disposición para seguir instrucciones. La pregunta es si esta distancia responde únicamente a diferencias políticas o si también refleja que algo cambió en las reglas no escritas de la relación entre los poderes. El discurso sobre la autonomía ya no basta: cuando se habla de fortalecer la independencia y, días después, 22 legisladores rechazan reunirse con la gobernadora de su mismo partido, la tensión deja de ser un rumor de pasillo y se convierte en un hecho político que exige explicaciones. Morena tendrá que aclarar qué está pasando entre sus legisladores y el Ejecutivo. Porque si 22 decidieron no sentarse a la mesa, el problema ya no cabe debajo de un sobre.
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Baches y drama de Paola
Si bien la diputada priista Paola Gárate tiene razón al señalar el deterioro de las carreteras y exigir que se atiendan, particularmente el tramo Los Mochis-El Fuerte, donde denunció baches, riesgo de accidentes e incluso aseguró que “casi me volteo” en uno de sus recorridos, en esta y en buena parte de sus intervenciones, como decimos coloquialmente, “le pone demasiada crema a sus tacos”. Lo mismo ocurre cuando habla de la contaminación del agua, la basura de Los Mochis depositada en El Fuerte o el deterioro de la zona por donde pasa “El Chepe”: todo parece convertirse en una tragedia monumental y, de paso, termina colocándose ella misma en el centro del relato. Tiene esa manía. Porque una cosa es denunciar problemas reales —que los hay y deben atenderse— y otra muy distinta es presentar cada asunto como si fuera una epopeya personal. Siempre “en modo víctima”, sintiendo que el mundo gira en torno a ella. Al rato va a querer que junto a su camioneta anden, además de elementos de la Guardia Nacional, una cuadrilla de bacheo para ir tapando los hoyos por donde transita. ¡Faltaba más!
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¿El Verde suma o recicla?
Con la incorporación de Fernando Pucheta al Partido Verde en Sinaloa, la pregunta ya no es si el PVEM está sumando, sino qué clase de suma está haciendo. ¿Está construyendo una estructura competitiva y con identidad propia o anda haciendo acopio de figuras políticas para tenerlas bajo resguardo y evitar que terminen del otro lado de la cancha? Pucheta ya pasó por el ácido de las urnas. Ganó una diputación local y después la Alcaldía de Mazatlán, pero cuando quiso repetir en el cargo, el electorado le dio una respuesta contundente. La gente lo conoció, lo acompañó y después decidió retirarle de golpe y porrazo la confianza. Así de simple. Luego encontró acomodo en el gobierno morenista, aunque tampoco hizo huesos viejos por ahí. Y ahora aparece en el Verde con el inevitable discurso de “sumar, construir y trabajar”, mientras asegura que Mazatlán seguirá siendo su prioridad. Muy bien. Pero la política también tiene memoria. Lo interesante será saber qué gana el Verde con Pucheta y, sobre todo, qué gana Pucheta con el Verde. Porque una cosa es incorporar liderazgo territorial y otra muy distinta convertir al partido en una especie de sala de espera para políticos que andan buscando dónde volver a aparecer en la boleta. El PVEM dice que está fortaleciendo su estructura. Habrá que ver si está construyendo músculo electoral o simplemente está juntando nombres para que nadie más los use. En política, cuando un partido empieza a recoger de todo, siempre queda en el ambiente flotando una duda: ¿está llenando la casa de invitados o el almacén de reciclaje?